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Con la rabia convertida en acero, la tristeza en fuerza y la lealtad intacta

Ciudadano Hermano y Ministro Eduardo Piñate.

En esta hora de tinieblas y con el alma con rabia por lo vivido en la madrugada de este sábado, dirijo mi voz a usted, decidida a proteger mi responsabilidad encomendada con mayor fervor que nunca.

La noticia de la agresión militar perpetrada por Estados Unidos, la imagen de una Venezuela atacada en su capital y en estados como Aragua, donde usted y yo defendemos nuestro patrimonio industrial, es una herida abierta. Para muchos de nosotros, el miedo fue paralizante y las calles se vaciaron en un silencio atronador, lleno de incertidumbre.

Pero el horror más profundo llegó al saber que este ataque imperialista no tenía solo por objetivo nuestras Patria. Era el secuestro brutal de nuestro Presidente Constitucional, Nicolás Maduro, y de la Primera Combatiente, Cilia Flores. La visión de este ataque y está declaración de guerra es un ultraje que marca nuestra memoria colectiva. Se les acusa de cargos que nosotros, el pueblo, no reconocemos, y su destino ahora está en manos de un poder extranjero que ha declarado abiertamente su intención de gobernar Venezuela y explotar nuestro petróleo.

Haber vivido esto, Ciudadano Ministro y Hermano, ha transformado y intensificando mi compromiso. Por eso, le informo que yo protejo y protegeré la responsabilidad encomendada que es Lincoln Soldaduras de Venezuela con una determinación más profunda.

Antes, la defendía como un bastión de soberanía económica, rescatado de una multinacional. Hoy, la defiendo como un símbolo de resistencia nacional. Si el gobierno de Estados Unidos cree que puede tomar el control de nuestros recursos, nuestra respuesta desde la trinchera productiva debe ser la obstinada defensa de lo que ya es nuestro. Todo lo que produzcamos será un acto de desobediencia ante esta ocupación declarada. Mantenerla funcionando, tal como usted prometió cuando la recuperamos, es ahora un acto de guerra patriótica.

Usted vio cómo nos movilizamos para recuperar Lincoln Soldaduras en 2018. Hoy, tras el secuestro de nuestro Presidente, yo estoy listo para movilizarme nuevamente, bajo sus órdenes, para blindarla. Que no quede un solo tornillo sin custodiar. Que cada uno de nosotros sera un soldado de la producción. Esta empresa es más que una fábrica; es un pedazo de Patria que no entregaremos.

La orden que usted me dió, de activar los planes de movilización y repudiar este ataque es clara. Yo ya estoy activado. Cuente conmigo para convertir Lincoln Soldaduras en una fortaleza inexpugnable de la Venezuela que se niega a morir.

Con la rabia convertida en acero, la tristeza en fuerza y la lealtad intacta,

Un Soldado de la Patria Productiva

¡Leales Siempre, traidores nunca! ¡Viviremos y Venceremos!

Dudar es traición.


Francisco Ramos/CPTT, Lincoln Soldaduras


Sábado, 3 de enero de 2026